Ficcion parte I - retazos de mis obras
Buscando entre archivos viejos y papeles llenos de palabras, encontre mis atesoradas obras, tan escondidas que muchas tienen un candado del cual perdi la llave. Aqui la primera parte de algunos retazos de esas obras.... Disfruten!!! :-)
Retazo de alguna obra escrita durante el 2003
Aún pienso en él, a quien defino como mi gran inseguridad. No sé por que razón, no sé por que motivo entró en mi vida para quedarse pegada a ella, será que es mi otro karma, será que estaba en mi vida aquella noche tormentosa, hace siglos, hace lunas. Quizás es solo una excusa que uso para buscar sentido a mi vida sin darme cuenta que se lo encontré hace ya muchos años. Será que me atrajo esa sensación de un ser prohibido, un sentimiento escondido, algo impuro que no podía ser. Será que más bien en alguna vida nos amábamos libremente, tan libremente, que herimos almas, que apartamos gente, que disolvimos familias. Será que la vida siempre me lo pondrá de una u otra forma, pero jamás de la forma eterna. No lo sé. Y no sabes cuanto me gustaría encontrar el por qué a este sentimiento, a esta fuerza, a este no se qué que me atrae hacia él no importa lo que pase, no importa quien este, no importa el frío o el calor, de una u otra forma añoro estar con él en algún momento de mi vida, ya sea en esa fría noche de invierno o en el cálido atardecer del mar. ¿Quién eres? ¿De dónde saliste? Será que esta manía de seguir aferrada a ese sentimiento es por miedo. Miedo a perder la aventura, miedo a perder el misterio, miedo a perder aquello que es incierto. Será que mi vida necesita aventura y fantasía, aventura y fantasía que no le doy a mi vida real por miedo a que se desaparezca como el sueño de anoche. Será que soy tan crítica de mi misma que hasta soy dura con mis pensamientos, con mis palabras al decir que esta vida mía no es para bien, que es demasiado buena para mí y que si la disfruto la perderé por completo. ¿Será que soñar no es malo? ¿Será que no todos los sueños terminan en el olvido?
Soñar, tan fácil hacerlo, tan difícil recordarlo. En medio de mis miles de fantasías y de mis extraños sueños nocturnos, pienso que la vida no es un sueño, que los sueños no ocurren en la vida real y que si algo bueno esta por venir, mejor que ni pienses en ello, pues de tanto imaginarlo lo espantarás de tu lado y jamás se hará real. Espero que esta noche no este llena de sueños vacíos, de viajes imposibles. Quiero aferrarme a mi realidad y a este suelo bajo mis pies que me indican que hay una vida que debo disfrutar sin pensar en que mis sueños me darán una realidad mejor.
Aun así, se me une otra sensación, esa sensación de que quiero ser la salvadora del mundo, que quiero ayudar a todos a como de lugar y que cuando encuentro una causa, perdida o no, la tomo mía sin que la causa acepte serlo y no la dejo ir hasta que yo no sienta que mi labor allí esta terminada. Muchas veces la causa no sabe que estoy y los logros ocurren solo en una fantasía y la incapacidad de llevarlos a la vida real crea un sentimiento de frustración capaz de aceptar la realidad. Es imposible ser feliz al lado de alguien a quien constantemente debes estar ayudando para superar sus dificultades, asignándole metas que no tiene y tratando de darle una vida que no existe. No existes, sabes, eres una idea, eres un sueño, eres un conjunto de adjetivos que construí sobre un ser, eres un ideal que jamás será material. Yo soy tu ser inalcanzable, yo soy la mujer que piensas no mereces pero que esta siempre pensando en ti, esa que te ha entregado todo, su cuerpo, su alma, su pensamiento, más de lo le pedirías a cualquier ser humano normal. Somos una idea, somos un sueño, no existimos en esta vida, ni en ninguna, somos un capricho de ambos que nos negamos a soltar por el miedo de perder el sentimiento y la adrenalina que nos produce. Dime, ¿a que le tengo miedo? Mejor dicho, ¿a qué le tenemos miedo? Por qué cada vez que te he dicho adiós ha sido en vano, por que siempre vuelvo a ti, vuelves a mí sin estar, sin ser, pero te vivo intensamente en cada recuerdo en cada momento que no vendrá, en cada encuentro futuro que no será. ¿Por qué hay cosas que me recuerdan a ti? Por que de repente el viento me trae tu aroma y me recuerda que en ese lugar quería estar contigo, que ese amanecer lo quería recibir en tus brazos, por que siempre el impulso es correr al teléfono y en un instante bandido robarle a mi realidad unos minutos para dedicárselos a mi más extraña fantasía. Por que cuando no se de ti me desespero, en vez de alegrarme y dar por cerrado un capitulo, por que eres como un libro que no puedo cerrar… Eres tantas cosas a la vez, y a la vez eres tan irreal. Tantas veces que me doy cuenta que no era, no es y no será jamás y aun sigue aquí. Quiero arrancarte de mi alma, quiero no verte jamás en sueños, dormida o despierta, quiero olvidarme de tu rostro, quiero que mi piel olvide tus caricias y que tu olor no me traslade de nuevo a los recuerdos…
Y así de fácil en un instante vuelves a mi vida. Ya no me acordaba casi de ti, de tu olor, de tu risa, de tus gestos, ya había borrado unos cuantos recuerdos, ya hasta había borrado tu teléfono de mi directorio. Pero tuve que dormir, tuve que soñar, tuviste que aparecer tú. ¿Por qué siempre apareces tú? ¿De dónde sales? ¿A dónde te vas? Por qué dejaste esta huella tan profunda en mi, esa que me hace soñarte, que me hace sentirte y extrañarte. Te viví pero también te fabrique, tu existes y sobre tu existencia básica y sencilla construí un sueño. Pensé que eras un luchador y resultaste ser un fracaso. Pensé que podías tener sueños y esperanzas de lograr metas, pero en realidad eres un ser pasivo que espera que la vida pase por el sin mayor novedad. ¿Será, que si hubiese insistido un poco más, otra fuese la historia? De seguro una historia nada parecida a la de ahora. No tuviese sueños y metas las cuales alcanzar en conjunto, tuviésemos algunos buenos momentos y nada más. Seriamos una pareja vacía, sin sabor, gris, sin futuro cierto y sin esa felicidad plena que da el tener una relación realmente sólida. Quizás a estas alturas de la vida, ni siquiera seriamos. Y pensando en retrospectiva me pregunto, contigo o sin ti, que sería de mi vida si hubiese tomado otra decisión. Pienso que estaría aquí sentada preguntándome por qué decidí ser contigo. Siempre cuestionaré mis decisiones, siempre criticaré el presente para mejorar el futuro. Siempre estarás allí para hacerme sentir más viva y más vacía que nunca.
Seguiremos informando!